En diversas ocasiones, cuando escuchamos o vemos el término “salud financiera”, no siempre se tiene al cien por ciento claro lo que este significa, mucho menos, los conceptos que puede llegar a abarcar.

Y aunque parece obvio decir que, si te va bien económicamente, tienes una buena salud financiera o, por lo contrario, si llegas a fin de mes rascando la bolsa del pantalón porque calculaste mal, no la tienes.

Es importante aclarar que este concepto se torna un poco más complejo, tanto, que se hace presente otras situaciones, por ejemplo, la capacidad de ahorro, acción que bien implementada puede dar consecuencias positivas como la compra de un inmueble.

De igual forma, tener buenas finanzas personales ocasiona un cambio en donde la mayoría de las veces trae consigo consecuencias positivas, por ejemplo:

  • Forja metas
  • Crea propósitos
  • Controlar gastos
  • Te saca de deudas
  • Incrementar ganancias

Pero para poder conseguir que estas finanzas se vean reflejadas, es importante entender el significado de salud financiera, así como las enfermedades que se llegan a presentar, incluso los tips que existen para que los resultados se reflejen un poco más rápido.

salud financiera
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Por ello, aquí te explicamos qué significa tener una buena salud financiera: 

¿Qué significa tener salud financiera? 

La salud o el bienestar financiero es un concepto que aborda los aspectos económicos de las personas, por ejemplo: su capacidad individual, familiar e incluso social. En países de altos ingresos el concepto ha sido explorado y aplicado por agencias gubernamentales.

Es decir, es la medida en que una persona o familia puede gestionar sin problema sus obligaciones financieras actuales y sentirse segura de su futuro, económicamente hablando, y esta la conforman cuatro elementos:

  • El Día a Día. Es la gestión adecuada para cumplir finanzas a corto plazo, la que ayuda a cumplir las obligaciones financieras y necesidades de consumo.
  • Resiliencia. Capacidad para absorber y recuperar los choques financieros.
  • Metas. El propósito al que buscamos llegar a través de desafíos personales y planteado a largo, corto y mediano plazo.
  • Confianza. El sentimiento personal en uno mismo, la seguridad que formamos cada día con el control de las finanzas. 

De igual forma, es una circunstancia que no tiene nada que ver con el nivel de ingresos, ya que una persona que cobra mucho puede tener una pésima salud financiera si no sabe cómo administrar su dinero e incluso si continúa incrementando sus deudas.

Y, por lo contrario, una persona que cuenta con un bajo ingreso económico puede tener buena salud financiera si sabe cómo administrar su dinero y le alcanza para cubrir sus gastos sin recurrir a deudas o a préstamos.

Entonces, ¿existen enfermedades financieras? 

Tener dinero en abundancia no siempre es “lo mejor que nos puede pasar”, ya que en ocasiones puede traer consigo consecuencias negativas y es muy importante no subestimar el poder de las finanzas.

Así como existe la salud financiera, también hay enfermedades financieras y no porque estas no te tengan tirado en la cama, no significa que no sean dañinas, de igual forma tienen sus síntomas y su cura.

Algunas de las enfermedades son:

Fiebre de dinero

Aquellos que sufren esta enfermedad ven el dinero como un escalón que los sube de nivel social, es decir, los hace presumir de lujos que pueden adquirir gracias a sus finanzas personales, cuando el dinero es una herramienta de intercambio, no de estatus.

Entre sus ideologías esta dejarse llevar por la finta de que el dinero es para siempre y pueden gastar de más por opinión social, que por necesidad.

Dentro de la cura financiera está buscar algún tipo de emprendimiento como una opción de aumentar la riqueza de otros, además de moderar los gastos y ser lo más sobrio posible.

Adicción al gasto

Quienes sufren de esta enfermedad financiera, tienen el efecto contrario: regularmente se desprenden de su dinero y les encanta gastar, ya sea en regalos, objetos irrelevantes o algo necesario.

Su obsesión no solo es con el dinero, sino con todo lo que pueden hacer gracias a él. A pesar de no parecer preocupante, el exceso de compras compulsivas puede llegar a ser una adicción que requiere tratamiento.

La cura para esta enfermedad es educarte en finanzas y de ser necesario, solo gastar en productos necesarios o en dado caso pedirle a alguien de confianza la compañía a la hora de “ir de compras” para mantener la disciplina.

Ausencia de estrategia 

En ocasiones, cuando se tiene un ingreso financiero constante, la idea de ahorrar no pasa por nuestra cabeza y es que se tiene la creencia de que siempre vamos a tener, olvidamos contar con dinero para el retiro o algún imprevisto.

Por lo mismo, los hábitos financieros no existen y la administración mucho menos, al grado de que, ante un imprevisto, este tipo de personas dependen completamente de la ayuda de un familiar o amigo.

¿Por qué es importante tener salud financiera?

Si bien existen riesgos y ventajas al generar finanzas, también es importante saber cómo lidiar con ellas, ya que contar con buena salud financiera puede traer consigo grandes experiencias, desde adquirir una prenda que siempre te gustó, hasta poder pagar la casa de tus sueños.

Sin mencionar la ayuda para aportar a terceros mediante un emprendimiento, el cual al final de cuentas sigue generando una ganancia propia. 

4 Tips para tener una buena salud financiera 

¿Quieres saber cómo generar una buena salud financiera? 

Existen diversos consejos que te pueden ayudar a darte cuenta si cuentas con una salud financiera buena y aquí te contamos algunos para que los pongas a prueba.

Ahorrar 

Es el primer paso para tener una situación financiera saneada, ya que nos permite afrontar imprevistos que puedan surgir de formas inesperadas, sin embargo, aunque ahorrar es de los propósitos más importantes, al mismo tiempo es de los más complicados.

Existen pequeños cambios en los hábitos diarios que pueden contribuir al ahorro. Por ejemplo, definir cantidades específicas para el ocio con el fin de no gastar de más.

Disminuir o eliminar deudas

Para lograr cumplir con el propósito de reducir las deudas, el primer paso es no acumular más obligaciones y evitar lo más posible recurrir a préstamos o tarjetas de crédito mientras se retoma el control de las finanzas.

Evitar los gastos hormiga 

Estos gastos son aquellos que se hacen día con día y no previamente necesarios, por ejemplo, comprar una botella de agua en vez de llevar agua de la casa o comer en restaurantes todos los días y no en casa o preparar algo.

Para erradicar los gastos hormiga, lo primero es reconocerlos y ser conscientes de que existen y que caemos en ellos. Así la próxima vez será más fácil decidir si nos conviene o no.

Planificar antes de gastar

Así como no es recomendable gastar por gastar, la idea tampoco es ahorrar por ahorrar; sino de hacerlo de una forma organizada y orientada a la consecución de objetivos.

Para que la planificación financiera sea exitosa es necesario ser realista con los objetivos marcados; establecer metas difíciles de cumplir puede ser de poca ayuda, dando como resultado desmotivación, frustración y abandono.

Conclusiones

En conclusión, es indispensable contar con una salud financiera, esto a raíz de educarnos en lo mismo, ya que puede evitar afectaciones en la salud, así como otro tipo de problemas, desde un embargo hasta llegar a buró de crédito.

Sin embargo, no todas las consecuencias son malas, ya que, si se lleva de una manera adecuada el financiamiento, los resultados pueden dar frutos de carácter mobiliario y experiencias irremplazables.

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